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Ruta Ciudad

Como punto de partida, tenemos la Oficina de Turismo de Jumilla, situado en la plaza del Rollo, 1, desde aquí partimos por la calle Cánovas del Castillo en dirección oeste, hacia el Jardín de la Glorieta. Nuestra andadura comienza realizando la visita a la Iglesia de El Salvador, a la cual llegaremos tomando la calle Pasos en dirección norte, una vez visitada esta volveremos por nuestros pasos para volver al Jardín de la Glorieta y vislumbrar el Teatro Vico. La burguesía jumillana de finales del XIX y principios del XX, enriquecida gracias al auge del cultivo de la vid debido a la crisis del viñedo francés, hizo de este tramo de la calle de Cánovas del Castillo hasta el jardín de las Ranas en la Plaza de la Constitución, su ensanche, y con ello el escaparate de su nueva pujanza. Ha llegado hasta nosotros salpicada de fachadas modernistas, aunque algunas se perdieron en los 60 y 70. La más singular de todas ellas nos la encontramos a pocos pasos del teatro, cruzando la calle, en la esquina con la calle Cura Navarro. Se trata de la popularmente conocida como “Casa de Dª Pepita” (antigua propietaria). Adentrándonos en la calle, en la misma acera, esquina con la calle Albano Martínez, nos encontramos con un grupo de tres casas modernistas, los números 33 al 37, reproduciendo las tres idéntica fachada neobarroca. Esta manzana se ve completada por el Edificio del Ayuntamiento. Podemos seguir admirando a lo largo de la calle en casas como la del nº 27, realizada hacia 1850, que alberga una hermosa escalera de estilo pompeyano; interesante también la señalada con el nº 8, que nos conduce prácticamente hasta la plaza de la Constitución, ocupada por el Jardín de las Ranas donde encontraremos dos casas de imponente fachada y más rico interior, nos referimos a los nº 2 y 4-5. Entre ambas se haya una de las sedes del Museo Municipal “Jerónimo Molina”, que acoge las secciones de Ciencias Naturales, Etnografía.

De nuevo en la Plaza de la Constitución iniciaremos el recorrido para adentrarnos en la Jumilla más recóndita, lo haremos por la calle Castelar, antes Corredera, hacia la derecha nos adentraremos en la calle del Rico donde encontraremos dos de las casonas más antiguas de la ciudad; la casa solariega de los Cutillas, a su derecha la Casa Honda, actual Casa del Artesano, volviendo por nuestros mismos pasos volveremos a la calle Castellar hasta llegar al cruce con la calle Pérez de los Cobos y subiendo por esta calle llegamos a la Plaza de Arriba. Sorprende el contraste de la amplitud de la plaza en medio de nuestro recorrido por callejas estrechas y por supuesto la presencia al fondo como colofón de la plaza de la mole de la Iglesia de Santiago con su torre. La plaza, remodelada en 2006, es el corazón de la Jumilla renacentista cuando la expansión de la entonces villa se conformó urbanísticamente. Tres edificios nos hablan se la historia de la plaza; de izquierda a derecha: el edificio de la antigua Posada, el Palacio del Concejo y la Ermita de San José. La Antigua Posada se sitúa en la esquina con la Calle de Santiago, rehabilitada en la década de los ochenta, actualmente es la sede de la Universidad Popular. El Palacio del Concejo y Lonja hoy acoge la Sección Arqueológica del Museo “Jerónimo Molina” separada por el Callejón del mismo nombre se halla la Ermita de San José, hoy edificio auxiliar del museo, dentro de la misma plaza se encuentra el museo Jesús Nazareno. Nos adentramos ahora por la añeja y pintoresca calle de Santiago en cuyo entronque con la calle del Caballo y la Cuesta del Cura encontramos el sereno pórtico que tras una empinada rampa nos lleva hasta el espacioso Atrio de sillar que rodea el imponente templo que es la Iglesia de Santiago, saliendo por el Pórtico del Perdón desembocamos en la calle Cuatro Cantones, por la que subimos dejando a la izquierda la calle Acomodadas, a la derecha Capitán y por unas escaleras llegamos al Jardín de la Acerica. Estos nombres son los de las calles más antiguas y principales de la ciudad medieval. Mientras disfrutamos de la incomparable vista que del templo y del barrio antiguo ofrece el mirador de la Acerica, decidiremos entre dos opciones. La primera nos llevaría por la sinuosa y empinada Cuesta de las Carretas o Subidor, a la fortaleza y Castillo de Jumilla. La segunda hacia el cementerio, una pequeña joya romántica, con sus capillas, mausoleos y parterres, inspirado en el Pére Lachaise de Paris

Volvemos a la calle Cuatro Cantones, y dejando a la izquierda la imponente mole del muro de carga del atrio de Santiago nos colamos por el recoleto Callejón del Fiscal, cruzando el portón, a la actual plaza de Santa María, terreno en el que se erigió la iglesia de Santa María del Arrabal, la más antigua de Jumilla. Por la calle Santa María, en dirección hacia el este, donde admiraremos diferentes blasones, llegaremos a la esquina con la calle Pérez de los Cobos para doblar al sur y hallarnos ante la Puerta de Granada, constituida por un arco sobre el que se sitúa la Ermita de San Roque. Atravesando el arco salimos extramuros de la antigua villa; cruzando Barón del Solar, junto al Convento de las Reverendas MM. Dominicas, llegamos a la Ermita de San Antón, antiguo hospital, construida en 1611 a las afueras de la villa siguiendo el camino de Granada. Tomando dirección este llegaremos a la Avenida de la Asunción, en dirección sur, pasaremos por la Estación Enológica, edificio singular construido en 1905 en estilo ecléctico, que acoge la Bodega Experimental. Pocos metros más abajo, en intersección con la Avenida de la Libertad, nos sorprende la segunda construcción declarada Monumento Nacional que posee Jumilla, se trata del llamado Casón, una edificación funeraria tardorromana del siglo V, la mejor de su especie conservada en España y una de las mejores del mundo. Siguiendo por la Avenida de la Asunción llegaremos a la Ermita de San Agustín, antes en la huerta, hoy límite de la ciudad. Desde aquí podríamos iniciar nuestra ascensión al Convento de Santa Ana. De vuelta a la ciudad, podemos disfrutar de dos agradables paseos en contacto con la naturaleza. Una lo iniciaríamos desde el Casón, cruzando el antiguo puente de hierro sobre la rambla, y que en medio de frutales nos llevará al único poblado de colonización de la Región de Murcia, llamado La Estacada, donde podremos admirar un completo y armonioso Jardín Botánico. Por otro lado, si seguimos la Avenida de la Libertad en dirección contraria, hacia la antigua estación de la FEVE, llegaremos al Paseo del Poeta Lorenzo Guardiola, que nos conducirá hacia el Jardín del Rey Don Pedro, de estructura concéntrica.

Collage de fotos de monumentos