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Vino de Jumilla, 5000 años de historia

Historia del vino

La tradición vinícola de nuestra tierra se remonta a los primeros siglos de nuestra Era: Las primeras noticias son del periodo Calcolítico, alrededor del 3.000 años antes de nuestra era. Yacimientos en la “Cueva de los Tiestos”, Rambla de la Alquería y Prado, donde se han encontrado pepitas de vid “vitis vinífera”. Seguramente estos pobladores recolectaban vid como fruto para alimento, del pueblo Ibero heredamos el cultivo de cereales, olivo y vid; especies hoy en día fundamentales en nuestra agricultura.

Campo de vides
Sus sucesores los griegos eran grandes amantes del vino; se han hallado ánforas de vino importadas de ciudades griegas en un poblado cercano a Jumilla, Coimbra del Barranco Ancho. Podemos ver recipientes de este tipo, en el Museo Municipal Jerónimo Molina.

Durante la dominación romana en la región, se continuó con el cultivo de la vid. Tras la invasión árabe, se destruyeron gran cantidad de viñedos, y así el cultivo de la vid se dedicó como fruta y para la elaboración de arrope.

En la Alta Edad Media los intercambios comerciales se debilitaron, en la zona se continuó con el cultivo de la vid y la elaboración del vino, pero básicamente para el consumo propio.

Durante el siglo XVII el cultivo de la vid fue en aumento; en las actas capitulares del archivo de la catedral de Murcia de 1667, y por primera vez, aluden al pago por parte de Jumilla de un diezmo de vino, a partir de esta fecha se hace constar regularmente.
Copas de vino

Con la desamortización, aumentan las plantaciones y la producción de vino. La típica “casa majuelera” de la comarca, nace como consecuencia de una ley de este periodo, la que daba derecho a los enfiteutas a construir pequeños albergues en la parcela que cultivaban, sin poder destruirlos o llevarse sus materiales al finalizar el contrato, siempre bajo tutela del propietario de las tierras.

A finales del siglo XIX, los viñedos del altiplano jumillano están, en su edad dorada, a pesar de la plaga de la filoxera, que arremete contra muchas zonas del país. La exportación de vinos a Francia es consecuencia directa del momento, y supone una transformación en la elaboración de los mismos. La falta de coloración de los vinos empujó a una primera fermentación de los mostos con el hollejo; hasta el momento, el primer mosto se separaba para su fermentación, y el resto se prensaba y añadía posteriormente. En la Fiesta de la Vendimia de Jumilla se realiza cada año la obtención y ofrenda del primer mosto.

La crisis de comienzos del siglo XX, se hace sentir en la zona, la recuperación del mercado francés, junto con el ataque a nuestras vides de la filoxera, son el detonante en la reducción de los cultivos. Nace la Estación Enológica de Jumilla (1910), con la intención de asesorar en las técnicas de cultivo del viñedo, en la elaboración de vinos y realizar investigaciones para la mejora de las vides. Las primeras referencias a la variedad Monastrell se obtienen de esta época.

Es a partir de 1950 cuando se da el verdadero resurgir del sector vinícola. Se instalan las primeras plantas embotelladoras automatizadas, adquiere realmente importancia el comercio. En el año 1966 se crea el Consejo Regulador de la Denominación de Origen de los Vinos de Jumilla.