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Uva monastrell

Vinos de Jumilla

Bienvenidos al reino de la monastrell

Piensa en Jumilla, piensa en vino

Es inevitable pensar en vino cuando se nombra Jumilla. Ven y disfruta de unos excelentes vinos, reconocidos en el mundo entero y marídalos con lo mejor de nuestra gastronomía

Uva monastrell

Uvas monastrell. Juan Canicio.

Uva monastrell en cesto

La uva monastrell

La monastrell es la uva con mayor número de hectáreas en nuestra Denominación de Origen Protegida (80 % de la superficie cultivada) y por tanto la más importante y significativa a la hora de realizar nuestros vinos. Además de esta variedad, en nuestra zona también se cultivan otras como la garnacha, garnacha tintorera, cencibel, airén, pedro ximenez, macabeo, syrah, merlot y cabernet-sauvignon.

La monastrell da lugar a unos vinos equilibrados, bien redondeados en barrica, explosivos en nariz; notas de frutos negros y fruta madura, cereza, fresas y grosella, con fuerte color rojo púrpura intenso con ribetes morados. En boca tienen estructura y fuerza, con taninos vivos y persistentes.

Ven y disfruta nuestros vinos y gastronomía

Descubre los mejores bares y restaurantes donde disfrutar de nuestros vinos y platos más tradicionales

Vinos blancos de Jumilla

Vinos blancos

Vinos brillantes y llenos de matices, con tonalidades del amarillo-verdoso al amarillo- pálido. Tiene aromas afrutados, cítricos, frescos y/o maduras. En boca son frutales, con un buen equilibrio entre la acidez y el grado alcohólico, lo que les otorga un buen cuerpo.

Vino rosado

Vinos rosados

La mayoría son obtenidos a partir de la variedad monastrell mediante cortas maceraciones entre pulpa y hollejos. Exhiben tonalidades rosas, frambuesas y cerezas, con matices morados. Presenta aromas afrutados y elegantes y son sabrosos y frescos en boca.

Vino de Jumilla con tapa y comensales

Tintos jóvenes

Los vinos tintos, igualmente dominados por la presencia de la uva monastrell, presentan un color fuerte, generalmente rojo púrpura intenso con ribetes violáceos. Muy expresivos y afrutados en nariz (frutos negros, maduros, ciruela, etc.), con taninos vivos en boca y gran estructura.

Botellas de vino

Tintos crianza

La madera, bien integrada en el sabor y estructura de los crianza, consigue vinos sabrosos, carnosos y de gran complejidad aromática.

Copa de vino de Jumilla

Vinos dulces

Unos de los vinos tradicionales de la zona son los dulces, ya sean naturales (por sobremaduración de la uva) o de licor. Son vinos brillantes y densos, de gran intensidad de color, con olores a frutos maduros (pasas, higos, …) con buenas sensaciones táctiles y muy persistentes en boca.

Eventos en torno al vino y la gastronomía

Exaltación del Vino

Mágica y esperada velada en el que se reúne la sociedad jumillana para brindar por la calidad y la salud de sus vinos

Música entre Vinos

Vive la experiencia única de disfrutar de una actuación musical entre barricas y viñedos, tapas y los mejores vinos de Jumilla

Jornadas Gastronómicas

Diferentes recorridos y actividades para que disfrutes de nuestra cocina más tradicional

Ferias del Vino

Dos veces al año, las bodegas de Jumilla se reúnen en un mismo espacio para ofrecer sus vinos, novedades y productos complementarios

Un entorno ideal para nuestro mayor tesoro

Suelo calizo de viñas

La cepa de la monastrell

Es de origen español y está extendida por todo el litoral mediterráneo, siendo en España la tercera variedad más plantada. Es una variedad de gran rusticidad y elevada resistencia a la sequía que necesita de buena insolación.

La cepa de monastrell, es de porte erguido, con sarmientos gruesos y cortos poco ramificados. Su hoja posee un limbo de forma pentagonal, con tres lóbulos marcados.

Sus racimos son pequeños o medianos y bastante compactos, con bayas esféricas y de tamaño mediano, de coloración azul-negro, de piel gruesa rica en antocianos; su pulpa es carnosa y blanda con poca cantidad de taninos.

Suelo calizo de viñas
Viña pie franco

Viñas de «pie franco»

En los últimos años del siglo XIX se produjo una gran plaga de filoxera que afectó a una considerable parte de las viñas de Europa y de las que se salvaron muy pocas unidades.

En Jumilla se conservan, aún hoy, muchas de aquellas viñas que escaparon a los efectos de aquella plaga, ya en el siglo XX, siendo denominadas como «pie franco». Son viñas, prácticamente todas de la variedad monastrell, que producen vinos de excelente calidad, siendo muy apreciados por expertos y consumidores.

Viña y suelo

Suelos y clima

Los suelos sobre los que se cultivan estas variedades son, mayoritariamente, pedregosos, de tipo calcáreo, lo que facilita el drenaje y la conservación de la humedad. Al contar, además, de un clima cálido, de pocas lluvias, hace que la producción sea menor pero de una calidad de uvas inmejorable

Viña y suelo

Bodegas de Jumilla

El desarrollo de nuevas infraestructuras y el acercamiento a los mercados internacionales han propiciado el salto de calidad y reconocimiento que los vinos de la D.O. Protegida Jumilla merecen y que ha sido respaldada, no sólo en concursos y ferias, sino por los más prestigiosos expertos y guías a nivel internacional.

Juan Canicio

Una tradición vitivinícola de más de 5000 años

Pendientes de oro forma de uva iberos de Jumilla

Pendientes de oro de época íbera con forma de racimo.

Pueblo íbero

La tradición vitivinícola de Jumilla se remonta hasta los primeros pueblos íberos, tal como indican recientes estudios y hallazgos arqueológicos. Los primeros vestigios datan del periodo Calcolítico, alrededor del 3.000 años a. de C., habiéndose encontrado pepitas de vid, vitis vinífera en yacimientos como los de la Cueva de los Tiestos, Rambla de la Alquería o el Prado, siendo consideradas las más antiguas de Europa.

De una época posterior (siglo IV a. de C.) se hallaron unos pendientes de oro en forma de pequeño racimo de uva, entre otros objetos.

Pendientes de oro forma de uva iberos de Jumilla

Pendientes de oro de época íbera con forma de racimo.

Oinochoe del Museo Arqueológico

Oinochoe para servir vino, procedente del yacimiento de Coimbra del Barranco Ancho. XXX Museo Arqueológico Municipal Jerónimo Molina.

De los íberos al medievo

Probablemente aquellos pobladores íberos recolectaban la vid como fruto para alimento, práctica que se ha perpetuado a lo largo del tiempo al igual que el cultivo de cereales o el olivo, fundamentales en nuestra agricultura actual.

Los griegos, que comerciaron con el pueblo íbero y grandes amantes del vino, también dejaron su impronta en yacimientos cercanos a Jumilla, como Coimbra del Barranco Ancho, donde se han hallado ánforas de vino importadas de ciudades griegas, algunas de ellas expuestas en el Museo Municipal Jerónimo Molina.

Durante la dominación romana en la región, se continuó con el cultivo de la vid. Posteriormente, con el dominio musulmán, se destruyeron gran cantidad de viñedos quedando el cultivo de la vid para el consumo como fruta o elaboración de arrope.

En la Alta Edad Media los intercambios comerciales se debilitaron aunque en la zona se continuó con el cultivo de la vid y la elaboración del vino, pero básicamente, para el consumo propio.

Barricas

Inicios de la industria y expansión

Durante el siglo XVII el cultivo de la vid fue en aumento; en las actas capitulares del archivo de la catedral de Murcia de 1667, y por primera vez, aluden al pago por parte de Jumilla de un diezmo de vino, a partir de esta fecha se hace constar regularmente.

Con la desamortización, aumentan las plantaciones y la producción de vino. La típica «casa majuelera» de la comarca, nace como consecuencia de una ley de este periodo.

Barricas
Vendimiadores en Jumilla

Vendimiadores de Jumilla.

Época moderna

A finales del siglo XIX los viñedos del altiplano jumillano están en un espléndido momento, esquivando, momentáneamente, la plaga de filoxera que destruía las vides y que arreciaba en muchas zonas del país y sur de Europa.

La escasez de vinos, especialmente en Francia, supuso el inicio de la exportación de los vinos jumillanos a este país, lo que implicó una gran transformación y evolución en la elaboración de los mismos.

El comienzo del siglo XX supuso un vuelco en la situación: con la recuperación del mercado francés y la llegada de la filoxera a nuestras viñas, destruyendo gran parte de ellas, el cultivo de vid y elaboración de vinos se vio gravemente afectados. Por este motivo nace la Estación Enológica de Jumilla (1910), con la intención de asesorar en las técnicas de cultivo del viñedo, en la elaboración de vinos y realizar investigaciones para la mejora de las vides.

Sala de barricas en bodega

Despegue y modernización del sector

La gran evolución del sector vitivinícola jumillano se da a partir de 1950 con la instalación de las primeras plantas embotelladoras automatizadas. A partir de ese momento, Jumilla adquiere cierta relevancia e interés en el mercado, comenzando su mayor periodo de expansión.

Finalmente, y consecuencia de este crecimiento, en el año 1966, se crea el Consejo Regulador de la Denominación de Origen de los Vinos de Jumilla.

Sala de barricas en bodega
Jumilla Accesible

Jumilla Accesible

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